
MUNDO SUPERNO

Nombre: Katya Volkov Blaine
Edad: 19
FC:Nina Dobrev
Historia: Katya nació de la unión de un original, es decir de un vampiro y una licántropo cuya consumación creó uno de los híbridos más poderosos que se conocen. Los médicos sobrenaturales que atendieron a la mujer, en su mayoría brujos, dijeron que dadas las circunstancias la híbrida nacería muerta y era mejor no hacer nada para cambiarlo porque dado su poder esta nunca aprendería a controlar su forma animal ni su instinto asesino, lo cual la convertiría en uno de los seres más peligrosos existentes. Para la suerte o la desgracia de todos Katya nació como una niña sana y su padre tuvo que abandonarlas a ella y a su mujer para no tener que matarlas. La madre de Katya se encargó de proteger a su hija hasta el diecisiete cumpleaños de ella, donde ya había aprendido a controlar la transformación cosa difícil, más no su sed de sangre. Fue entonces cuando unos cazadores sobrenaturales mataron a su madre y aprisionaron a Katya, llevándola con su tío Daniel Volkov, el cual la torturo durante un largo periodo de tiempo y más tarde dejo escapar, demostrando así que no se achantaría en el momento de castigarla a pesar de su conexión. La chica odia a su tío por lo que le hizo a su madre y lo que le hizo a ella pero a pesar del odio que siente hacia él le respeta. Katya huyó de él atraída por los encantos de una isla con magia superna arraigada en su interior y se creó un hogar en Arkath. Katya tiene distintas capas de personalidad y sabe exactamente cuál debe utilizar en cada momento. Por un lado es fría, cruel y manipuladora, si lo necesita es capaz de torturar a alguien sin achantarse al más puro estilo Volkov y por otro lado es la joven sensible y buena con la que cualquiera gustaría pasar un rato. El problema viene cuando sus dos capas colisionan y aparece la verdadera Katya. Una chica con corazón roto pero no irreparable, con ganas de guerra, sed de sangre y sobre todo muy distante.
Habilidades: Transformarse en lobo las noches de luna llena y a su antojo. Alimentarse de sangre humana y de hadas, tiene la capacidad de controlar mentes débiles como la de los humanos y alguna que otra especie. Regeneración ligeramente más rápida que la de un licántropo o un vampiro.
Debilidades: Acónito, la luz del sol pero esta en baja medida y la plata pura así como la madera de sauce que le causa irritación en la piel y ligeras molestias además de que si se le daña con este tipo de madera es incapaz de regenerarse.
~Libre~

Nombre: Jade Sinclair
Edad: 19
FC: Elizabeth Gillies
Historia: No todos los monstruos son supernos y el origen de Jade lo demuestra sin creces. Johanna Annderson era una joven mutante con el poder de la tierra, capaz de provocar terremotos y crear montañas de la nada qué quedó embarazada de gemelas. Su marido se llamaba Khal Sinclair y era un joven hechicero cuyo poder abarcaba el vudú y sus entresijos, está magia que permitía inclusive controlar a un individuo si se accedía a su sangre, el vínculo más poderoso con cada ser. Cuando Johanna dio a luz llamo a las niñas Jade y Ruby, en honor a las gemas preciosas pues sus hijas eran lo más bonito que tenía.
Años después Ruby había desarrollado una personalidad fuerte e impulsiva y tenía el poder de su madre completamente desarrollado mientras que Jade, ni siquiera parecía tener habilidades sobrenaturales y comenzaba a desarrollar una personalidad introvertida y solitaria. Las hermanas se llevaban muy bien a pesar de sus diferencias y jugaban a menudo a que las dos tenían poderes aunque la realidad fuera que solo Ruby parecía poseerlos. Un día, jugando a este mismo juego unos cazadores las atraparon y mataron a sus padres, en aquel momento entró en acción el hombre que demostraría que no todos los monstruos son supernos. Se llamaba Nathaniel Harper y era científico, creyó erróneamente que Ruby era una mutante y Jade una simple humana y comenzó a experimentar con la hermana, torturándola mientras Jade observaba hasta hacerla enloquecer. Fue años después de torturas incesantes a la niña mutante cuando comenzó a dejar de tratar a Jade como una mascota para incluirla en sus experimentos, en aquel entonces las gemelas tenían 16 años.
Jade era bruja, una bruja del vudú, al igual que su padre pero no lo había sacado a la luz ya que ni ella lo sabía, pero el doctor quería experimentar con ella como humana, tratando de transferir las habilidades de su hermana al cuerpo de la joven. Nathaniel Harper fue el primer hombre en crear un híbrido artificial de mutante y bruja pero por desgracia fue a costa de la muerte de Ruby. Jade logró escapar gracias a los poderes de su hermana y llegar a una isla donde estaría a salvo, al menos temporalmente, arkath.
Poderes: Jade es una bruja que aún no domina el vudú por el hecho de que jamás ha aprendido, ya ha descubierto que tiene esa habilidad pero no la domina. También posee el poder de la tierra el cual controla mejor pero es inestable ya que no le pertenece a ella si no a su hermana muerta.
Debilidad: Su mente es frágil y está turbada, es una joven con diferentes trastornos entre ellos el de doble personalidad siendo a su vez un prototipo de su hermana y otro de ella misma que nunca coinciden creando lagunas temporales cuando está presente una u otra.
Personalidad: Como cuando era niña tiene una personalidad tímida y retraída al haber estado tanto tiempo reclusa no ha madurado y de vez en cuando se comporta como una niña, al contrario cuando se presenta como Ruby es una joven de personalidad fuerte, dominante y segura de sí misma inclusive demasiado para su edad, ¿El problema? Al padecer distintos trastornos en ocasiones se comporta de forma errática y psicótica incluso violenta sin venir a cuento aunque luego no recuerda lo sucedido. Es una joven fiel, sincera, honesta y leal aunque bastante sensible con según qué temas, en ocasiones se comporta como si su hermana siguiera viva.
~Libre~


Nombre: Hallie Romanov
Edad: Desconocida. Aparenta 24 en edad humana.
FC: Kendall Jenner/Forma demoniaca Demon
Historia: Hallie Romanov, rusa originaria de Moscú. Nació como un ser sobrenatural, un ángel puro, hija de dos ángeles que vivían entre humanos tratando de pasar desapercibidos. Durante su infancia, llevó una vida aparentemente normal junto a sus padres y su hermano pequeño, Aleksey. A pesar de su verdadera naturaleza, su familia era unida, protectora y amorosa. Sin embargo, todo cambió de forma irreversible una noche, cuando tenía solo 12 años.
Ese día, un grupo de cazadores irrumpió en su hogar. No eran ladrones ni criminales comunes, sino humanos dedicados a cazar y destruir seres como ellos. La irrupción fue brutal: su padre trató de protegerlos, su madre intentó esconderla con su hermano, pero todo fue en vano. A Hallie le arrebataron a su familia frente a sus propios ojos. Su madre fue asesinada en las escaleras mientras intentaba salvar a sus hijos. Aleksey fue secuestrado. Y Hallie, demasiado mayor como para no entender y demasiado joven como para defenderse, fue golpeada, humillada y dejada agonizante.
Creyéndola muerta, la abandonaron entre los cadáveres de sus padres. Pero Hallie sobrevivió. Sl llegar el cuerpo a la morgue, la pequeña se movió, sacando sus alas y desprendiendo una luz dorada, que empezó a sanar su cuerpo. El mismo forense, la capturó y fue llevada a un laboratorio donde comenzaron a experimentar con ella. Total, todos los papeles decaían que ella ya estaba muerta. Los procedimientos eran crueles, destinados a descomponer su esencia angelical.
Durante años, Hallie fue sometida a experimentos diseñados para debilitar su esencia celestial. Estudiaban su regeneración, su capacidad de sanación, sus reacciones al dolor físico, químico, emocional. La sometían a inyecciones que alteraban su energía vital, la privaban de luz, de sueño, de agua bendita, de conexión con todo lo que representaba pureza. Intentaban corromperla desde adentro.
El Ángel, su verdadera personalidad, era quien soportaba las primeras fases. Luchaba por mantener viva su identidad, por resistir el dolor sin corromperse. Al principio, lloraba en silencio, se aferraba a los recuerdos de su padre, a las manos de su madre, a la sonrisa de Aleksey. Oraba, incluso en la oscuridad absoluta, aun cuando nadie la escuchaba. Se repetía una y otra vez que tenía que ser fuerte, que tenía que resistir.
Pero el cuerpo tiene un límite. Y el alma también.
Los métodos se intensificaban. La forzaban a usar sus habilidades sobrenaturales hasta el agotamiento para luego castigarla por usarlas. A veces la sumergían en cámaras de aislamiento sensorial durante días, donde solo escuchaba su respiración y los latidos acelerados de su corazón. Otras veces, la conectaban a máquinas que distorsionaban su energía angelical, intentando “medirla” como si fuera electricidad. Le daban a elegir entre el dolor físico o el emocional. Le mostraban grabaciones manipuladas. Le decían que su hermano estaba muerto. Que sus padres la habían vendido. Que era una aberración que nunca debió nacer.
El Ángel se rompía lentamente, como una copa de cristal que va astillándose bajo presión.
Y fue en uno de esos episodios, cuando ya no podía llorar, cuando su cuerpo apenas respondía y su mente estaba al borde del colapso, que ocurrió. El Demonio nació.
No fue una aparición violenta. Fue una desconexión progresiva. Como si algo dentro de ella se apagara… y otro mecanismo tomara el control. El Ángel dejó de resistirse y se encerró dentro, como una niña pequeña que se esconde bajo la cama durante una tormenta. Y el Demonio se levantó.
El Demonio fue creado por necesidad. Por supervivencia. Fue una construcción mental inconsciente, un escudo emocional y psicológico forjado a base de trauma y alimentado por los genes demoniacos que le inyectaban como tortura para corromper al Ángel.
El demonio era todo lo que el angel no se permitía ser: frío, fuerte, implacable, insensible al dolor, despiadado. No tenía miedo. No sentía vergüenza. No lloraba. Cuando el Demonio tomó el control por primera vez, sus captores notaron el cambio. Ella ya no suplicaba. Ya no gritaba. Los miraba a los ojos como si fueran insectos. Y eso los desconcertó.
El Demonio no se rebeló inmediatamente. Esperó. Observó. Se fortaleció día tras día, alimentado por el odio, por los recuerdos, por la promesa de venganza. Aprendió a imitar la calma del Ángel, a pasar desapercibido. Pero dentro, planeaba su escape. Y cuando encontró la oportunidad, no dudó. Mató sin pestañear. Sin un ápice de remordimiento. Y se marchó, dejando atrás solo sangre y silencio.
Desde entonces, el Demonio se convirtió en la personalidad dominante. Es quien toma decisiones, quien sale a la calle, quien protege el cuerpo. El Ángel sigue dentro, intacto, como la llama de una vela cubierta por un cristal. No ha muerto. Solo se esconde. A veces aparece brevemente, cuando cocina, cuando se encuentra con alguien que le recuerda lo que fue, o cuando escucha música que solía amar. Pero siempre vuelve a desaparecer, protegida por el Demonio, porque él sabe que el mundo no está hecho para ella. No ahora.
Así fue como la niña angelical, bondadosa y luminosa que alguna vez fue Hallie, fue dividida en dos. Y así es como sigue viva: a través de su monstruo. Porque el Demonio no es su enemigo. Es su salvación.
Aunque viven en el mismo cuerpo, sus momentos de presencia son distintos. Nunca se manifiestan al mismo tiempo con claridad, pero ambas saben cuándo la otra está cerca. Se sienten, se hablan internamente. El Demonio decide cuándo es seguro dejar salir al Ángel. Y el Ángel, cuando está presente, le recuerda al Demonio quién es en realidad.
Son como el día y la noche. El Ángel sueña con un mundo donde no necesite al Demonio. El Demonio acepta que ese mundo no existe, y por eso nunca baja la guardia.
El Demonio es el cuchillo. El Ángel, la herida que no deja de sangrar.
Y aunque son opuestos, se aman. No podrían existir la una sin la otra. El Demonio protege para que el Ángel pueda vivir. Y el Ángel existe para que el Demonio no se olvide de quién fue.
Ahora se ha enterado de una isla especial, donde sabe que hay cazadores de los que experimentaron con ella y como el alma del Demonio es vengativa, no duda en ir a por ellos para darle caza.
Poderes:
PODERES DEL ÁNGEL
Basados en la luz, la sanación, el alma y la empatía. Son defensivos, protectores, espirituales y están ligados al amor, la calma y la restauración.
-
Puede curar heridas físicas y espirituales con solo tocar a alguien. Cuanto más fuerte es el lazo emocional con la persona, más potente es la sanción. (Desde la aparición del Demonio No lo controla)
-
Percibe las emociones de los demás como si fueran suyas. (Lo controla a la perfección)
-
Sus alas blancas y esponjosas no solo le permiten volar, sino que pueden envolver a otros para transportarlos o protegerlos. Cada pluma brilla con energía celestial y puede volverse una hoja afilada de luz si el Ángel se ve forzada a defenderse. (Si lo controla)
-
Puede puede ver recuerdos si toca a alguien o algo con fuerte carga emocional. (Desde la aparición del Demonio no lo controla del todo, funciona a ratos y no siempre que ella quiere)
-
Puede teletransportarse de un lugar a otro sin tener que usar portal. (lo controla con ayuda de Demon por lo que solo puede transportarse ella misma, Demon lo usa cuando no hay sombra por las que moverse ella y necesita llegar a algún sitio).
-
Tiene telequinesia, puede contener ataques, desarmar enemigos o elevar objetos. (Lo controla porque el Demonio la ayuda desde la mente)
-
Pueden expulsar demonios directamente tocando a la persona poseída. (Lo tiene anulado por si también le afecta a ella misma y expulsa a Demon)
-
Puede provocar explosiones de objetos, nunca de otros seres o humanos. (Desde la aparición del Demonio No lo controla)
-
Con solo mirar a alguien, pueden identificar si es demonio, humano, licántropo, vampiro, etc. También detectan si ha sido poseído o corrompido. (Lo controla a la perfección)
-
Capacidad para comunicarse a distancia con otros ángeles a través de una frecuencia espiritual. También reciben visiones, advertencias o misiones divinas. (Lo controla siempre que esté al mando del cuerpo)
Antes de aparecer el Demonio, el ángel controlaba a la perfección sus poderes, sus padres se encargaron de enseñarle desde que despertaron los poderes en la niña. Pero ante la aparición del Demonio, ha perdido el control y olvidado todo lo aprendido.
✦ PODERES DEL DEMONIO
Oscuros, destructivos, basados en el fuego, la ira, el control mental y el dolor. Es ofensiva, brutal y está ligada al instinto de supervivencia y venganza.
-
Puede invocar llamas escarlata que no queman físicamente, sino que atacan el alma del enemigo. Son intensamente dolorosas y casi imposibles de apagar con métodos convencionales. (Lo controla a la perfección)
-
Tiene la capacidad de inducir miedo extremo, alucinaciones o desorientación en sus enemigos, haciéndoles revivir sus peores recuerdos o pesadillas. Este poder solo funciona si hay contacto visual o emocional. (lo controla a la perfección)
-
Capacidad para mover objetos o personas con la mente. Su versión demoníaca es más destructiva, pudiendo aplastar, lanzar o desmembrar con movimientos específicos de dedos o de cabeza. (lo controla a la perfección)
-
Se mueven a través de sombra o fuego infernal, dejando una estela oscura y olor a azufre. Es instantánea y no necesita ritual. (lo controla a la perfección)
-
Pueden sellar pactos con otros seres. El trato queda grabado en el alma o cuerpo de la otra parte. Los pactos pueden romperse sin consecuencias siempre que Hallie siendo Demon así lo quiera, si ella no quiere, habrá consecuencias que suele ser entregarle tu alma. (lo controla a la perfección)
-
Pueden llamar a demonios de menor rango o esclavizarlos con su voluntad. Cuanto más poderoso el demonio, más energía se requiere para mantenerlo controlado. (No lo termina de controlar)
-
Puede usar espadas, látigos, cadenas, garras o armas de fuego infernales.
-
Como forma demoniaca, desata todo su poder. Su apariencia es piel oscurecida, alas como murciélagos, cuernos, ojos encendidos y garras. En este estado, la fuerza, resistencia y velocidad aumentan enormemente, pero su control emocional se reduce. (lo controla a la perfección)
Personalidad:
EL ÁNGEL: La esencia original. La Hallie real. Lo que queda de su pureza y de su corazón.
El Ángel es la parte más vulnerable y luminosa de Hallie. Representa todo lo que fue antes del trauma: su inocencia, su bondad natural, su sensibilidad hacia los demás. Es empática por naturaleza, emocionalmente profunda, con una enorme capacidad de amar y una ternura que no ha desaparecido, aunque esté enterrada. Tiene una luz interna que aún parpadea, como una llama temblorosa en medio del caos.
Es la Hallie que cocina, la que encuentra en la gastronomía una manera de conectar con la vida. Cocinar es su única forma de expresión verdadera, el único momento en que puede existir sin miedo. Cuando está sola en la cocina, el Ángel toma el control. Es perfeccionista, meticulosa, creativa y silenciosa. Ama los detalles, los sabores, las texturas. Cada plato que hace lleva un trozo de su alma. Es lo más cercano que tiene a una plegaria.
El Ángel también es la parte rota. No ha sanado del todo. Tiene miedo constante, se encoge cuando oye gritos, y a veces llora sin razón aparente. Es frágil pero resistente, como el cristal: hermosa, pero peligrosa si se rompe. Su existencia depende completamente del Demonio, porque sin él, no podría sobrevivir. Cuando el Ángel toma el control del cuerpo, solo lo hace cuando hay seguridad, cuando el entorno es tranquilo o cuando el Demonio decide que puede “salir un rato”.
Su aspecto es más suave. Ojos que miran con ternura, labios que tiemblan cuando habla, voz baja, casi susurrada. A menudo parece ausente, como si viviera a través de los recuerdos. Viste con colores más cálidos, neutros, ropa cómoda, sin nada que le recuerde al pasado. Su presencia es etérea, como si no perteneciera del todo a este mundo.
El Ángel no mata. No podría hacerlo. Sabe que las muertes que carga su cuerpo no son suyas. Pero tampoco lo juzga. A veces susurra a su otro yo mientras él limpia la sangre, solo para recordarle que, aunque esté cubierto de oscuridad, aún queda algo de luz dentro.
EL DEMONIO: La creación de su mente y científica. Su escudo. Su arma. Su única forma de no morir.
El Demonio no nació para sentir. Nació para aguantar lo que el Ángel no podía. Es todo lo que el laboratorio forzó en el ángel: fuerza, rabia, resistencia, poder. Es quien tomó el control cuando las lágrimas ya no eran opción, cuando la única salida era convertirse en algo más temible que el miedo.
Es agresivo, impaciente, racional y metódico. No se permite vacilar. Está diseñado para la guerra, para la violencia, para matar sin dudas. Es quien lleva el cuerpo cuando hay peligro, quien toma las decisiones importantes, quien planea, ejecuta y limpia los rastros. Sabe cómo sobrevivir y no se complica con emociones. El Demonio protege, pero también castiga. Es severo con Hallie, porque cree que si se debilita, muere todo. Su lema es claro: si yo caigo, ella se muere.
Sin embargo, el Demonio no es del todo insensible. Su forma de amar es distinta. Callada. Brutal. Posee una devoción absoluta por el Ángel, ya que por mucho que les hicieron, el Angel nunca se corrompió, siendo más fuerte de lo que el ángel llega a pensar que es. Es lo único que le importa. Cada muerte, cada acto cruel, cada decisión inmoral tiene un propósito: mantener viva a su parte angelical. Nunca permitiría que el Ángel se manche con sangre, porque eso significaría que ya no hay retorno. Su propósito no es destruir, es proteger. Y si para eso tiene que volverse monstruo, lo hace.
Físicamente, el Demonio es más expresivo. Su mirada es afilada, desafiante, su cuerpo tenso, siempre listo para reaccionar. Se mueve con la seguridad de alguien que ha matado muchas veces y lo haría otra vez sin pestañear. Viste de negro, rojo, gris, cuero, ropa práctica. No deja nada al azar. Siempre está alerta, incluso cuando parece relajado. La violencia le resulta tan natural como respirar.
Habla con voz firme, mirada directa. No se anda con rodeos. Es frío, directo, básica en palabras, sarcástico, muchas veces cruel en sus palabras. Pero en el fondo, es el único que realmente carga con el dolor de lo que vivieron. El Ángel recuerda. El Demonio vive con ello.
~Ocupada~

Nombre: Selene Logi
Edad: 25 años (aparenta 19 años)
FC: Barbara Palvin
Historia: Selene, nació bajo un cielo sin estrellas, una noche sin luna lunar, la noche más oscura del año, el grito de una parturienta partió la noche en dos. Su madre, bruja nórdica del antiguo aquelarre de Runavík, rompió las leyes de su linaje al enamorarse de un licántropo, un alfa de una manada cercana al claro de las brujas, (el cual murió cuando Selene tenía 2 años en una lucha para mantenerse de Alfa). Su unión fue vista como algo no aceptable por ambas razas. Pero de ese amor prohibido nació ella, la híbrida que no debería haber existido.
Desde pequeña, la magia fluyó por sus venas como un río salvaje, los grimorios antiguos se abrían solos ante su tacto, el fuego obedecía a su emoción y desde pequeña murmuraba en lenguas que ella nunca había aprendido. Pero también estaba la otra parte, el lobo. La transformación era incontrolable, despertaba solo con la luna y dejaba tras de sí lagunas de sangre y recuerdos fragmentados. Desde recién nacida, las noches de luna llena, su piel ardía y su iris brillaban con un aro amarillo. A los cinco años, tuvo su primera transformación con la conocida luna gigante. Tras matar a una visitante del aquelarre en un brote salvaje esa noche, su madre selló su alma con runas protectoras, encerrando su mitad salvaje para controlarla y para que pudiese crecer hasta la edad adulta.
La infancia de Selene fue un equilibrio entre amor y encierro, entre aprendizaje mágico y vigilancia constante. Pero todo cambió a los diecinueve años, cuando su madre fue asesinada por el propio aquelarre. Dijeron que fue un castigo por haber creado un ser “antinatural”. Pero Selene escuchó algo que no debía, un fragmento de conversación entre dos brujas del alto círculo, hablando de la niña con Sangre Dividida, un término que solo usaban para referirse a ella. Según ese susurro, el aquelarre no quería eliminarla, quería usarla.
En secreto, las líderes del aquelarre de Runavík estaban preparando un antiguo ritual, un conjuro de poder absoluto. Para ejecutarlo, necesitaban un ser que contuviera a la vez magia pura y furia salvaje, una híbrida como Selene. No la temían, no habían matado a su madre por crear algo antinatural, sino con la muerte de su madre, se rompería la magia que contenía al lobo en el interior de la joven. Ya que, una vez activado el ritual, su alma sería dividida en dos, la parte bruja sería absorbida por el aquelarre, y la parte licántropa destruida. Selene sería el sacrificio perfecto para volver a elevar al aquelarre por encima de todas las razas. Pero para eso, necesitaban las dos partes latentes y con fuerza.
Al enterarse, huyó. Desapareció sin dejar rastro, vagando durante años por bosques y montañas, escondiéndose de las brujas que la perseguían. Vivió huyendo, pasando las noches de luna llena lo más alejada de poblados ya que era incontrolable, hasta que una visión la guio a Arkath, una isla que atraía a seres como ella. Allí, esperaba encontrar refugio.
Poderes:
• Magia rúnica antigua:
Selene domina un tipo de magia ancestral transmitida por su madre y el aquelarre al que pertenecían, basada en las runas nórdicas y su conexión con los elementos primordiales. No necesita recitar conjuros extensos: traza símbolos con sangre, fuego, ceniza o metal para activar hechizos que afectan el entorno o el destino. Runas de protección, runas para hacer olvidar cosas, para controlar como su madre le hizo a ella.
-
Control elemental (fuego):
Su afinidad natural es con el fuego, que responde a sus emociones. Cuando está en calma, puede usarlo como guía, iluminación, o símbolo de purificación. Cuando se altera o entra en estado defensivo, las llamas se intensifican hasta incendiar su entorno. No siempre controla la intensidad.
• Lectura espiritual e interpretación del tarot nórdico:
Selene puede leer el pasado o futuro cercano usando cenizas, huesos, sangre o cartas antiguas creadas con símbolos del Futhark (alfabeto rúnico). Lo ve todo a través de símbolos, visiones borrosas o sensaciones físicas. No es una adivinación exacta, sino una interpretación emocional y energética de lo que está por venir o de lo que no ha sido dicho. Pero al ser una interpretación, no siempre es exacto.
•Tiene en su poder todos los grimorios de su madre. Dispone de todos los grimorios que durante años su madre logró juntar, esos que desde niña, respondían a su magia y se abrían o iluminaban para ella.
Poderes como Lobo: tiene los normales de lobo, no ha estado nunca en una manada por lo que no sabe cómo funcionan. No controla su lado salvaje. En cada luna llena, se encadena a sí misma con grilletes de acero forjado y sal negra, rodeada de runas de contención. Porque si alguna vez esas cadenas ceden… ella se convierte en una bestia sin memoria ni piedad. Y mata. Cosa que odia porque puede matar a cualquiera, no reconoce amigos de enemigos.
Personalidad: Selene es un caos encantador.
Tiene el alma marcada por pérdidas, traiciones y poderes que no pidió… pero eso no le ha quitado el humor. Más bien, lo ha afilado. Es irónica, sarcástica y rápida con la lengua. Tiene un talento especial para hacer comentarios punzantes en los peores momentos, como si burlarse del drama la ayudara a sobrevivirlo.
A menudo lanza frases como:
— “Claro que tengo el control… del caos, pero algo es algo.”
— ”¿Te molesta que sea una bruja y un lobo? Bueno, a mí me molesta que seas idiota y eso no lo puedo exorcizar.”
Pese a su actitud despreocupada, es extremadamente inteligente y perceptiva. Lee a las personas con facilidad, sabe cuándo callar, cuándo atacar y cuándo usar su simpatía como escudo. Se ríe de sí misma con frecuencia, pero odia que la traten como un monstruo o una víctima. Esa es su línea roja.
Es rebelde. Odia las normas impuestas por quienes creen saber lo que es “correcto”. Pero también es increíblemente leal a quienes logran su muro emocional. Si Selene te cuida, lo hace con uñas, hechizos y chistes envenenados. Y si la traicionas, mejor reza para no cruzarte con ella en luna llena.
Tiene una chispa infantil y provocadora, que usa para descolocar incluso a los seres más oscuros. Es capaz de llamar “bebé” a un demonio solo por el gusto de ver cómo reacciona.
Y, pese a todo, tiene un fondo noble y herido. No le gusta mostrarlo, pero Selene ama con fuerza, se culpa por lo que no puede controlar, y guarda en silencio el miedo de convertirse en aquello que juró combatir.
~Ocupada~


Nombre: Kael Throne
Edad: 32 años
FC: Matthew Nozsca
Historia: Kael Thorne nació en las afueras de Arkath, hijo de una hada de tierra y de un demonio errante de bajo rango. Su madre, de espíritu sereno y profundamente ligada a los bosques, lo crió sola tras la desaparición de su padre en una finca con la que se ganaba la vida como agricultora. Desde el principio supo que Kael no era como los demás: su sangre dividida lo hacía fuerte, pero también peligroso. Le enseñó a amar la tierra, a escuchar los susurros de las raíces… y a temer lo que ardía en su interior.
Cuando tenía ocho años, su vida cambió para siempre. Un cazador que patrullaba los alrededores del bosque lo vio jugando solo entre los árboles. Tal vez fueron sus ojos demasiado brillantes, o la manera en que la tierra parecía vibrar a su alrededor; algo en él delató su origen híbrido. El hombre lo siguió, y cuando Kael se dio cuenta ya era demasiado tarde: lo tenía en el suelo, cuchillo en mano, dispuesto a degollarlo como a una bestia.
En ese instante, el terror se mezcló con su rabia infantil y algo en su interior se desató. Sus ojos claros se oscurecieron como la noche, su cara se transfiguró y su voz se convirtió en un rugido. Un impulso oscuro lo empujó a apartar al cazador con una fuerza que no pertenecía a un niño. El suelo tembló y se abrió, lanzando al hombre contra un árbol. Kael no lo mató, pero la mirada de horror en los ojos del cazador mientras huía quedó grabada en su memoria.
Ese día comprendió dos cosas; que su lado demoníaco podía salvarle la vida y que lo que era hacía peligrar a las personas que le rodeaban si no se controlaba. Desde entonces, ocultó su naturaleza bajo la máscara de un simple humano, aprendiendo a fingir y a contenerse.
Su infancia tuvo un respiro gracias a su amistad con Staux Petro, el hijo de los granjeros vecinos. Con él se sentía normal, compartiendo juegos y silencios, aunque nunca reveló su secreto. Staux le podía ver como un chico reservado pero leal; nunca sospechó que en su interior ardía un monstruo. En la adolescencia, esa parte demoníaca se hizo más fuerte, las hormonas y cambios de humor hacían que estallara. El fuego de la ira lo consumía, y para no herir a nadie buscó un lugar donde liberar su rabia: las peleas callejeras clandestinas. Allí aprendió a canalizar la violencia sin dejarse arrastrar del todo por ella. A día de hoy, todavía acude a esos combates como un desahogo inevitable.
De adulto, encontró un refugio en su oficio pues al crecer eligió un camino que le permitiera vivir cerca de la tierra y mantener un perfil bajo: se convirtió en guardabosques de Arkath. Patrulla los bosques alrededor del Gran Árbol, protege la flora y la fauna, y mantiene la seguridad de la zona. Su conexión feérica con la tierra le permite percibir peligros antes de que sucedan, pero también le recuerda constantemente la responsabilidad de vivir como híbrido.
Hoy, a sus 32 años, Kael Thorne camina sobre la cuerda floja entre la luz de la tierra y la oscuridad de su herencia demoníaca. Su mayor temor no es que los cazadores lo encuentren pues sabe defenderse, sino que un día su amigo Staux descubra la verdad… y lo vea con los mismos ojos de horror que aquel cazador hace tantos años.
Poderes:
Hada: Control de la tierra.
Demonio: Fuerza y velocidad sobrehumana.
Personalidad: Kael Thorne es un hombre cuya risa fácil y sonrisa sincera pueden iluminar incluso los rincones más sombríos de Arkath. Es abierto y cercano, alguien con quien es natural compartir una conversación o una broma ligera, y su carácter amable lo hace querido entre los que le rodean. Su educación y respeto hacia todos (humanos o criaturas sobrenaturales), le otorgan un carisma genuino que atrae amistades con facilidad. Aun así, Kael es reservado sobre su verdadera naturaleza. Nadie que lo conoce casualmente sospecharía que bajo su apariencia de guardabosques sereno late un híbrido de hada y demonio. Mantiene celosamente ese secreto, consciente del peligro que implicaría revelarlo, y ni siquiera los más cercanos saben la verdad de lo que es capaz. Bajo esa calma late un fuego demoníaco, un torrente de rabia contenida que a veces surge en momentos de tensión o peligro, recordándole que la violencia y la fuerza son también herramientas que debe saber manejar. En ocasiones, la rabia de Kael también se manifiesta en arrebatos de frustración o impulsos agresivos, pequeños destellos de su demonio interior que deben ser contenidos para evitar consecuencias mayores. Esta lucha interna es constante, un recordatorio de que la calma de su lado hada y la intensidad de su lado demoníaco deben coexistir para que pueda sobrevivir y proteger a los suyos. Algo que también lo hace vulnerable, pues es consciente de que un paso en falso podría revelar demasiado de sí mismo; y eso es algo que nunca va a querer mostrar ya que él mismo teme esa oscuridad. Su lado demoníaco tiene un precio: el desgaste físico y emocional es intenso, y cuando se libera demasiado, su cuerpo y mente quedan agotados, dejándolo vulnerable. Esa lucha por controlarse a sí mismo termina desgastándole.
~Ocupada~